martes, 7 de diciembre de 2010

SERVICIO DE MENSAJERIA ESPIRITUAL

                    Hay tantos espíritus implicados en el       
               proceso humano en estos momentos
              como seres humanos existen en la tierra.

                              Servicio de mensajería espiritual  

  Transmitido por, Jaime, moderador en las dos esferas.


Ya indiqué que iba a haber una trasformación en la situación, sobre todo, en este médium y en su relación con el mundo tierra, que se le iría pasando información recibida a través de las fuentes del conocimiento superior para que desde las manos físicas se distribuya entre los hombres en la labor de desarrollo de nueva era que se está llevando a la tierra. Para que haya un mayor entendimiento entre los hombres y acercamiento entre los espíritus, sin cargas doctrinales ni liderazgos, son de la tierra y en ella se deben de quedar en esta labor de continuidad que establecen, “los caminos de la vida”. Y, que a través de ella vamos encontrando nuestra liberación, superando limitaciones y el desprendimiento de nuestros sufrimientos y apegos terrestre al ir divisando la luz de la evolución, de la esperanza, el encuentro con el verdadero amor.
Cuando se pasan ciertos sufrimientos terrestres como yo he pasado entonces se comprenden muy bien todas estas cosas que tanto nos confunden en nuestra fase terrestre y se bendice esta gran verdad espiritual que libera todo sufrimiento haciendo florecer hermosas flores en donde antes había dolor  suciedad y tristeza. Ésta es la gran verdad espiritual que siempre facilita una posibilidad de mejora, para ello, tenemos que trabajarla y desearla. Mientras estemos atrapados por los deseos y las banalidades terrestres seguiremos viviendo la misma vida que vivíamos en el mundo corporal.  No  debéis dejaros atrapar por situaciones que no podéis resolver, sobre esto, los guía que os asisten con su sabiduría ya ha hecho los comentarios basados en las leyes de la vida y los poderes del universo que nadie absolutamente nadie puede detener, cambiar o neutralizar.  Por mi cercanía en lo humano me pusieron  aquí, un poco en contra de mi voluntad, pues, cada vez que entro en vuestro mundo tierra siento la asfixia, el agobio de todas esas miserias que con un poco de amor conocimiento y buena fe serían más llevaderas.
Antes de cerrar este instrumento humano quisiera volveros a pedir que tengáis fe, que meditéis, pero en el conocimiento y en la verdad divina aquella que hace las trasformaciones de los seres y es el punto equilibrador  para que la vida funcione siempre dentro de su mejora y armonía. Alejando la barbarie humana en la cual los hombres se matan por egoísmos, pasiones y banales deseos, en donde no hay piedad ni consideración. -¡Me están diciendo que cierre el médium!- Que encontréis la luz para poder comprender, meditar sobre las indicaciones que os hacen los maestros, por donde pasan dejan como una estela de luz que nos libera de cargas y produce en nuestra conciencia un estado de confesión que nos identifica con la vida. Es la voz que os puede ayudar y además es la verdad que está desarrollada en la fuente de la vida, en los manantiales del agua del progreso en donde se limpian las ignorancias, egoísmos, sufrimientos y apegos de los mundos más primarios, materializados, como es la tierra. Que la luz del nuevo amanecer os envuelva en vuestro despertar, adiós mis hermanos. Jaime.

Grupo, los caminos de la vida

jueves, 2 de diciembre de 2010

EL AMOR ES LA FUENTE

                               El amor es la fuente.

El amor es la base de toda fuente de energía  atraviesa cualquier barrera ilusoria de vuestras facultades humanas, el tiempo y el espacio. El amor es una conexión de vida inquebrantable, incluso, mientras andáis de un lado para otro con vuestras tareas cotidianas, con vuestros desengaños y desconsuelo.

Nº 1.341-1. Lectura. Aprendizaje en las dos esferas

 ¿Tenéis que hacer alguna consulta, hermanos?
 –Sí, es para hacer los trabajos y  dar ayuda a este hermano necesitado…
Sin tocar a este médium que ponga las manos encima de las suyas. ¿Sigues sintiendo nerviosismo, no ahora, en otros momentos?
– Sí, en muchos momentos.
Son espíritus que están en los entornos, ellos, más bien, nosotros, tomamos el dominio y el control de vuestra biología humana, nos posesionamos. Notáis reacciones variadas cuando no sois conscientes de lo que os pasa y dejáis las puertas abiertas,  entráis en un estado de mal estar, decaimiento, tristeza,  zozobra, que en muchos casos os lleva a una medicación que es totalmente nefasta, innecesaria. Pues, con ella, lo que hacéis es adormecer más la materia y su parte consciente pierde fuerza, abriendo las puertas, libremente, de estas fuerzas espirituales.
Es vuestra prueba en el desarrollo humano donde debéis trabajar, entregaros, aprender. Con la labor encontráis la claridad, la estabilidad, el sentido profundo de la vida y con amor sentís en vuestro interior esa verdad continuadora que eleva el espíritu y abre el corazón a nuevas esperanzas. En ello, se manifiestan hermanos de amor que os envuelven en ternura y os ayudan a llevar con alegría la pesada carga de las pruebas humanas. Futuros caminos se os enseñan en muchos momentos, mayormente, en aquellos en que ya definitivamente os desprendéis de la materia, os envuelven con los velos de la esperanza como compensación a vuestra lograda prueba, siendo trasportados a donde está vuestra identidad permanente para vuestra reflexión del trabajo realizado y hacer la preparación a una nueva asignatura pendiente.
El envejecimiento de la materia es fruto de la temporalidad que todo lo que existe en la tierra tiene. Para ello, tenéis la ciencia humana y sus  productos materiales para tratar de nivelar esos deterioros que produce el envejecimiento. Nuestra misión curativa es distinta y nuestro enfoque es sobre todo espiritual, siempre indicamos que fortalezcáis vuestro espíritu y se fortalecerá vuestro ánimo vuestra voluntad y la biología humana cogerá otra fuerza rehabilitadora en esos órganos que, indudablemente, materialmente se tienen que deteriorar.
Él rascarte, ese cosquilleo que sientes que te produce inquietud insatisfacción y te hace sentir mal, eso, sí, parte del desarrollo espiritual. Por ello, hemos hecho estas indicaciones anteriores para situar esta realidad en la cual estáis atrapados y sigáis el sendero que necesitáis para que el flujo de la vida siga su proceso. Estos seres que van dejando la materia que sigan el camino que ya definitivamente tienen que hacer. 
¿Qué tienes como sobresaltos? No ahora, en otros momentos, sensaciones como si hubiese presencias.
– Sí, eso sí. A veces  veo como unas sombras que pasan por mí lado, a eso no le hago caso, sé que me pasa y está relacionado con mi facultad. ¡Me pasó siempre!
¿Ahora te entra más nerviosismo?
 –Sí,  me altero más.
La fuerza de la voluntad y del cerebro actúa a través de la materia y trasmite esa vibración en ondas mentales que las vais recogiendo a través de los objetos que están en relación con vosotros. Es un magnetismo que impregna a través de impulsos  sensibles las atmósferas que en vuestros entornos actúan positiva o negativamente.
Nosotros vemos que con el fortalecimiento de la energía se fortalecería todo el sistema físico  biológico y mental. Surgiría un rebrotar por dentro del cuerpo. Esto es lo que nosotros vemos desde el plano en que estamos espiritual, nada de lo que sucede es al azar, ni circunstancial, la temporalidad de la materia actúa, ello os obliga a meditar y a no tomar la materia como algo determinante. Nosotros podemos indicar que con la elevación de la energía hay una renovación del proceso restaurador de la materia. Siempre dentro del proceso que os toca hacer dentro de la temporalidad humana y la prueba a desarrollar que determina vuestros estados  psicológicos y físicos, que son como elementos de ajuste para seguir el sendero determinante para vuestro progreso

Que la luz transformadora os ayude en el encuentro de la verdad profunda y en todo momento podáis sentir vibrar y  estar por encima de toda temporalidad y de aquello que en su momento tendréis que dejar.

                Grupo, los caminos de la vida


domingo, 28 de noviembre de 2010

AGUA DE MI FUENTE

               Esta vivencia del año 1.955 en, los caminos de la vida, que había quedado arrinconada en las viejas carpetas de cartón cuando se estaba muy lejos  del nacimiento del ordenador. Se la dedico  a una persona en particular. Y, en general, a todo corazón que sufre y debe limpiar su dolor en el agua depuradora de la vida. Manantial vivo y transformador de las impurezas de nuestro más profundo sentir.

                      Agua de mi fuente.


                                                      4

Los días iban pasando en continuada inquietud en mi espera por la ansiada licencia para continuar con mi labor artística ya liberado de la obligación militar. Mientras, extraños acontecimientos me llenaban de confusión alterando mis nervios que me arrastraban hacía senderos por los cuales no deseaba andar, dada mi lucha de ideales dentro de la expresión artística.
Aquella calurosa tarde estaba esculpiendo un alto relieve en una roca en donde tenía mi estudio al aire libre y al retirarme para ver el conjunto vi a lo lejos la silueta de Torcal que se acercaba con los folios sobre los proyectos de la ópera debajo del brazo.
Sin hacer comentarios se subió encima de una roca –la más alta–, durante unos momentos estuvo mirando a su alrededor para tomar ambiente y empezó a cantar la romanza final para tenor. Una hermosa canción de amor, en la cual, la princesa era liberada del dominio de los piratas. Después de una sangrienta lucha en un mar embravecido y un anochecer tormentoso  con descarga eléctrica, todo ello dentro  un ambiente de fuerte tensión.
 Sentado en la roca y al lado de aquél relieve que estaba esculpiendo le escuchaba en silencio, siempre me había impresionado su potente voz, y más, en aquel atardecer llena de contenido en que me encontraba decaído y triste.
–Quiero tener en el escenario este ambiente, –indicó Torcal de manera impulsiva–. Quiero mantener al público con el corazón oprimido y que reviente en aplausos. El decorado de una noche tormentosa, con luna llena salpicando ráfagas de oro sobre las olas.
–Al final, a la luz de la luna la princesa cantará a dúo con el tenor una hermosa canción de amor. Con un fondo musical de cuerda, fundiéndose en un abrazo los amantes, oscurece. En medio de aquél ambiente de nostalgias  se baja el telón...
–Sí, puede ser muy interesante, –le indiqué de una manera un tanto confusa, algo me sonaba mal en mi interior–. ¿Parece que va a haber cambios?
–Sí, y fuertes, –indicó Torcal con un gesto de contrariedad.
Se había enamorado locamente de Candi y quería que tuviese un papel en la obra, para ello, tenía que hacer cambios. Candi tenía que ser una princesa judía que había sido secuestrada en un lejano país oriental por unos piratas que iban a pedir un rescate por ella.
–Quiero suavizar la dura lucha  que se va a desarrollar en el mar con la voz dulce y tierna de la princesa enamorada, en donde la esperaba un príncipe para convertirla en reina.
–La princesa debe permanecer en un gesto lleno de candor, superando aquella situación del secuestro con el pensamiento y la esperanza  de vivir intensamente aquel reinado de amor.
¿Parece que va a haber cambios en la obra? –le pregunté, había cerrado los ojos para meditar y pude ver una fuerte contrariedad que se debatía en su corazón.
–Sí, ¡y fuertes! –Indicó envuelto en cierto nerviosismo.
–Con las ideas más claras y de manera ya concreta hablé con Candi, –tienes que hacer este papel en la ópera. Ya hablé con el representante que se cuida de los teatros, de momento, ya hay varios teatros interesados en la representación. ¡Con este papel vas a ser famosa y ganar mucho dinero! Además podemos materializar este amor enloquecido  que siento por ti. Candi seguía en silencio, había bajado la cabeza y su largo y dorado pelo le tapaba la cara, estaba encantadora, pero alejada.
Esperaba con júbilo la respuesta de Candi, por el amor que sentía por ella, por la fama y dinero que iba a conseguir si representaba el papel de la princesa. – ¿Amor mío, que te pasa? –, le pregunté al ver en Candi aquél gesto de mal estar.
–Candi continuaba en un completo mutismo, cada vez su rostro se desencajaba más, tenía las manos en su cara sentí una reacción nerviosa y retiré las manos.
–Hubo una pausa y Torcal continuó con él comentario, –Candi levantó la cabeza y abrió sus dulces ojos y me miró fijamente, y me dijo. –No, no quiero tú amor, tampoco esa fama y dinero que me ofreces que lo único que haría en mi vida es hacerme sufrir. Tampoco cantaré en tu ópera, soy poetisa y le canto a la vida, a los animales, al aire y a las piedras. A los corazones humanos cuando están atrapados por la vejez el dolor o la pobreza. Mi voz y mis poemas no tienen precio, es como la luz del día o las sombras de la noche, una flor que se abre cada mañana con la luz de un nuevo sol. Le canto a la vida en mi deseo de dar esperanza y ser transmisora de esta sensibilidad  que proyecta mi alma.
La actitud de Candi rompía todos los proyectos de amor y gloria que Torcal le ofrecía. Le producía un fuerte dolor interior más por su orgullo herido que por sus sentimientos, su prestigio como tenor había hinchado su ego, se había convertido en un joven engreído.
Candi le había impresionado por su hermosura, también por su delicadeza y sensibilidad, la había conocido en un recital poético, donde mezclaba poesía y canto acompañada por el piano.
        ¿Parece que hay contrariedades? Le pregunté al ver la confusión de su mente y al hacer los relatos  entraba en unos estados nerviosos. Sabía que Torcal era un hombre luchador y práctico.
–Sí, no comprendo que Candi quiera cantar al viento, al desdichado y no rodearse de gente de dinero de la alta sociedad musical, –señaló con un gesto de contrariedad y tristeza.
–Yo no conozco físicamente a Candi, por lo que he leído en sus publicaciones es una chica sensible profunda y espiritual, vi publicado un poema sobre una escultura mía.
–Se ha enamorado tuya, –señaló Torcal con cierto sarcasmo.
–No la conozco, no es posible.
–Sí, lo es, me duele que sea mi mejor amigo que me quite la novia, –manifestó con un gesto de rabia mantenido.
– ¡Hay cambios!, –le pregunté a pesar que ya los intuía.
–La princesa va a ser Nina, es una soprano conocida y el triunfo será rotundo. 
– ¿Y Candi? – ¡no iba a...!
–Me  indicó que le devuelvas el troquel, lo necesita con urgencia para imprimir en la portada del libro “agua de mi fuente”
–Bien, lo haré mañana, –no comprendía nada, algo había cambiado en mi interior desde que había llegado el troquel a mis manos. Había sentido una sensación especial que despertaba emociones en mi sentir, además, me producía ansiedad.
A la mañana siguiente certificaba en correos el troquel, a la dirección que Torcal me había dado. Con ello, dejaba resuelto el problema de aquél pedazo de hierro que desconocía por la causa que había llegado a mis manos, pero que empezaba a intuir
Pasaban los días y no tuve más encuentros con Torcal, aquello me hacía sentir mal por la profunda amistad que nos unía. Sí, en mi interior surgían cambios que me confundían. Para dar voltaje a mi decaído ánimo y cuando el tiempo me lo permitía en lo limitado de mi libertad dada mi obligación militar iba a bellas artes a dibujar y modelar. También, a la tertulia de los jóvenes artistas en un reservado de un bar. Hablábamos de arte de filosofía espiritualidad y humanidades, se vivía un ambiente de camaradería con proyectos e ilusiones de futuro en una época que la guerra civil  había dejado mucha destrucción y grandes regueros de miseria y soledad. Los profesionales liberales habían tenido que marchar del país perseguidos por el régimen militar.
La juventud con el corazón abierto y el puño en alto se sentía obligada a trabajar en bien del progreso cultura y justicia social. Muchos compañeros ya habían pasado por los penales, éramos de una generación nacida alrededor de la guerra civil, en nuestra todavía adolescencia trabajábamos sin descanso  en bien de la libertad de pensamiento y liberación personal. La mayoría de los jóvenes éramos gente muy humilde, habíamos perdido familiares en la guerra y teníamos que trabajar duro para cubrir las necesidades materiales ayudar a las familias  y seguir con los estudios.
Las tertulias cada vez se alargaban más, había calor humano y camaradería. Los pintores exponían allí sus telas y los poetas le cantaban a la vida, se repartía lo poco que se tenía y pagaba el consumo el que tuviese dinero. Era gente humilde con riqueza interior. Acudían muchas chicas jóvenes a las tertulias, un nuevo movimiento feminista se abría en medio de aquella sociedad impositora y machista en los grupos estudiantiles, más liberales, las chicas empezaban a abrir caminos de liberación rompiendo las viejas tradiciones de una sociedad  caduca que necesitaba una remodelación. 
    

martes, 23 de noviembre de 2010

EL DOLOR MORAL

                               El dolor moral

Situación que viví con total intensidad y amargura y fue la causa que me arrastro a mi desarrollo como médium haciendo cambiar en su totalidad el rumbo de mi vida. Ya fortalecido con los guías que me asisten mis primeros trabajos espirituales fueron en dar ayuda cuando la ciencia humana no tenía respuesta para ello, a esta labor me dediqué muchos años materiales y mi energía, incluso mi casa la dediqué a esta misión de ayuda y caridad espiritual.
Indicación de un espíritu que era trasportado a los centros espirituales de ajuste para liberarle de su dolor corporal estando ingresado en un hospital especializado. Manolo
                   
                 Espíritu protector en las dos esferas  

 Espiritualmente cuando me trasportaban a los hospitales para limpiarme y liberarme de aquél dolor que no soportaba encontraba sosiego. Luego me llevaban a centros de reunión desde donde veía la realidad de lo que me pasaba en mi cuerpo físico y tenía conciencia de ello, incluso veía mi debilitada materia en aquel hospital, estaba atado y con un esparadrapo en la boca. La química que me suministraban producía una fuerte reacción en mi organismo que era molesta para los que me asistían y para la imagen de aquél centro hospitalario.
 Al volver al cuerpo físico volvía a entrar en la turbación humana producida por mi propio sufrimiento terrestre. Tenía que seguir allí hasta que un amanecer en un esplendor de luz  surgió el paro cardiaco, que ya había visto desde la casa Eterna
Una dura experiencia humana que había visto con claridad desde la esfera superior que me ayudo a comprender mi realidad y sobrellevar mejor mi prueba en lo humano en los pocos días que me quedaban de mi experiencia terrestre en aquél hospital.
 Ya desencarnado estuve en terapias de desintoxicación en los centros de ajuste de la conciencia en los hospitales espirituales. Normalizado como espíritu mi primera misión fue de dar ayuda en los hospitales terrestres a los enfermos terminales.

Grupo, los caminos de la vida.

viernes, 19 de noviembre de 2010

EL TRÁNSITO

              Nº 1.440-1. Lectura.  16 de noviembre de 2.010.

                                           El tránsito

 ¿Tonéis que hacer alguna consulta, mis hermanos?
– Sí, hermano. Para dar continuidad a los trabajos…, y ayudar a esta hermana que está quedando muy atrapada. 
¡Vemos que notas como si tuvieras  fuego en el estómago!
– Sí, hay días, y el fuego me sube hasta la boca, ahora hace unos días que no lo tengo.
¡También te vuelven los picores en la cara,  en las manos  como una corriente eléctrica!
–Si hermano, también, los ajos me escuecen y en momentos entro en estados de fuerte tristeza.
Ya te hemos indicado que te debes de acabar de desarrollar y canalizar esa energía, es curativa.  Estáis rodeados totalmente de  espíritus, incluso, de humanos que están en procesos terminales y ya el espíritu se desprende de la materia y a través de los campos fluídicos se eleva en busca de salida al sentir el cuerpo ya en su situación final. Los que habéis tomado materia y tenéis esas facultades continuamente quedáis atrapados interrumpiéndose el tránsito. Por esto, son muy importantes los trabajos de canalización para dar ayuda en el camino, formando una plataforma que sitúe los acontecimientos de la vida en su tránsito liberado del plano terreno al espiritual.
Con el  desarrollo de la canalización mediúmnimica se conseguiría un entendimiento, un desarrollo evolutivo en la identidad personal al finalizar la misión terrestre. Y, la labor que espera en la esfera superior en donde se desarrolla el proceso de la vida en su sendero evolutivo. En muchos casos son los espíritus que manejan vuestra maquinaria humana produciendo esos desajustes deterioros y sin razón aparente de acontecimientos que en la actualidad los estáis viviendo en la tierra. Es vuestro aprendizaje humano a través del cual subiréis un peldaño en vuestro orden evolutivo del conocimiento y liberación de las fuerzas más sólidas de la materialidad y los sentimientos carnales. Es la liberación del espíritu en el desarrollo de la prueba humana que en su día habéis determinado.
 Esto, está también en relación con experiencias que estáis viviendo con otros hermanos del grupo de apoyo que están siendo utilizados con un dominio sobre su materia y mente. Son vuestras pruebas humanas que mientras no se superen tendréis que reencarnar una y otra vez en cuerpo físico hasta que sea aprndida la lección.
Deseo que la luz os ilumine y abráis corazón y mente a esta verdad de amor luz y de progreso para la cual estáis en la realidad corporal. Ahora pasará el guía consultor y os hará las indicaciones…

Grupo, los caminos de la vida


martes, 9 de noviembre de 2010

PEREGRINAJE EN LAS DOS ESFERAS

      Nº1.439 - 3 y J. Lectura, los caminos de la vida, 7-11- 2.010.

                        Peregrinaje en las dos esferas

                         Desde la esfera superior


Que la Divina luz del Padre ilumine a los hombres peregrinos de la vida en su sendero de aprendizaje a través de las reencarnaciones en la historia de la humanidad y en el proceso de la vida dentro de la verdad cristiana en la labor del hermano Jesús que enseñó en la tierra, luz  y caridad. Hago este comentario dada mi labor en el cristianismo en la tierra en estos momentos que se está desarrollando una caída de valores en que el sendero debe marcar un cambio iniciático en el desarrollo de las creencias cristianas. Es desde los centros Vaticanos de donde tiene que partir esa iniciación divulgativa del evangelio, con relación a mi labor Vaticana en mi vida terrestre como cardenal de la Basílica Compostelana tuve que intervenir, incluso interferir, en los asuntos papales en el proceso de la doctrina y el estancamiento doctrinal que ha producido una situación de poder temporal dentro de la religión. Por ello, es importante que haya una elevación espiritual con entrega y lleve al necesitado un poco de calor y de esperanza, que le dé fuerzas para seguir con ilusión en los senderos de la vida corporal, luz amor y caridad. 
–El Santo Padre ayer estuvo en Santiago y hoy está en Barcelona.
Nosotros seguimos la labor que hemos iniciado en la tierra en la época del hermano Jesús, mas liberada de las influencias materiales que esas se deben de quedar en la tierra.
– hay muchos hermanos que están muy alterados por el derroche de lujo dado las necesidades que hoy hay en la tierra.
Son vuestras luchas por las ambiciones humanas. Tenéis que desligar la labor de las religiones como se desarrollan en la tierra y la labor espiritual y de enseñanza de los maestros espirituales como el hermano Jesús, en su lucha por llevar a la tierra piedad misericordia y perdón. Son vuestras ambiciones humanas que os queman y ello produce una fuerza de sujeción, con vuestro deseo que lo que pensáis lo determine la realidad imponiendo unas normas. Y, eso, mis queridos hermanos, no es el camino, el camino es la manifestación de la verdad profunda y desinteresada de caridad y entrega en bien del necesitado en ese sendero que ya habéis determinado para desarrollar en vuestra fase terrestre. Desde aquí se ve muy bien esa realidad espiritual. Por esto, nos afanamos en hacer llegar a los hombres la ayuda, esta luz regeneradora que de calma en el corazón del hombre y abra puertas de esperanza en el sentir y pensar en cada instante de vuestra vida en el desarrollo de la vida en la tierra.
–El Santo Padre debía de ser el primero que diese la enseñanza de caridad, sin tantos lujos ni poder.
Son las vivencias de la tierra, son vuestras leyes humanas que están llenas de impiedad y se encierran en cuatro intereses vánales desde donde queréis tener la plenitud en la vida material y el poder Divino. Pero, es una enseñanza hermanos queridos y a través de ellas haréis vuestro camino, hoy en la tierra. Son vuestras banalidades y afán de liderazgos que tenéis que amansar y reconducir vuestra alma en el sendero del conocimiento y de la liberación de intereses y apegos.
Ahora pasará otro hermano para cerrar este canal a través del cual hacemos llegar nuestra voz a la tierra, con nuestro deseo que la luz llegué a vuestro corazón y os abráis desinteresadamente a esta verdad de amor que nos une a los hombres y a los espíritus.

                                           Jaime, espíritu protector

Yo soy más terrenal, no estoy en esas dimensiones que se mueven en las esferas superiores. Todo ese movimiento de la tierra  llega a la zona espiritual y se compenetra en bien del progreso en el desarrollo del espíritu. Son vuestras ambiciones humanas que manejan las situaciones, instrumentalizan los sistemas y establecen un dominio para sobre guardar aquellas ideas que consideráis que son más beneficiosas en bien de un sistema, de un credo, un concepto religioso o filosófico, de la propia ciencia de la vida y conocimientos milenarios, en una forma de gobernar, de controlar, imponer. Pero hermanos míos, meditar,  para algo estáis en la escuela de la vida en una fase primaria como es la vida en la tierra.
–Ahora el Papa parece Dios…
Sí, para vosotros en la tierra.
–Él debía de dar enseñanza, ¡es tanto el lujo que lleva! Ayer estuvo en Santiago y hoy está en Barcelona.
Eso ya lo hemos indicado, son los poderes terrenos que poco tienen que ver con la realidad espiritual. Esto ya lo ha indicado este hermano superior que, en su momento había sido designado para Papa. Son vuestros egoísmos humanos, nosotros desde aquí vemos mejor el proceso, aquello que tiene un valor en la escala evolutiva. Revisamos lo que es de la tierra y que tiene que volver en la tierra. Como son las creencias, las religiones, los conceptos filosóficos, la propia ciencia humana. Los deseos ambiciones y egoísmos.  ¿Te queda algo que comentar?
–No, no nos pondremos de acuerdo en esto, tú sabes que siempre teníamos contrariedades cuando estabas en la vida corporal.
Tú hablas de la tierra y su funcionalidad, yo te hablo de espiritualidad y progreso, esos manejos de la tierra se tienen que quedar en la tierra, es solamente para la tierra.
–El Papa debiera de ser una enseñanza espiritual.
Esa es la creencia de la tierra. No es un ser divino que bajo a la tierra en misión de humildad para hacer caridad y cambiar el rumbo de la historia de la cristiandad en vuestro mundo. Lo han elegido los hombres en un concilio y su misión es defender el catolicismo en su desarrollo físico.
–La humanidad está perdiendo la fe.
Es lo que continuamente os indicamos en esta nuestra misión de divulgación, entre los hombres y los espíritus debe de abrirse caminos de entendimiento en beneficio de la evolución y el entendimiento en la tierra, dentro del acercamiento con los hermanos espirituales. Todas esas vivencias que se desarrollan en la tierra repercuten aquí en la esfera espiritual. El día que en la tierra se borren los egoísmos y posesiones de poder y liderazgos será cuando en la tierra surgirá una liberación y los hombres no necesitaran sujeciones. Es necesaria la libertad total en la tierra, que se desarrolle la espiritualidad y el ser humano que aprenda a pensar y determinar, vivir con intensidad recogiendo el fruto de su trabajo desarrollado con hermandad caridad y amor, Vivir con intensidad instante por instante en esos momentos fugaces de la vida corporal, es un aprendizaje para el alma en su misión material.
Que la luz envuelva todos vuestros sentidos y con entrega y alegría hagáis el sendero que tenéis que desarrollar en la tierra en bien del progreso y unidos a la gran familia espiritual. 

      Recibido por un médium del grupo, los caminos de la vida. 7-11-10

lunes, 8 de noviembre de 2010

EL ENCUENTRO CON PEPE Y LA BRUTALIDAD MILITAR

                    El encuentro con Pepe y la brutalidad militar.
                                             
                                                    3

Aquella noche me costó dormirme, las ideas saltaban libremente en mi mente y me costaba controlar las emociones que me arrastraban a estados de ansiedad y nervios. Por otra parte, un desconocido estado emocional me atrapaba con lejanas esperanzas y deseados sueños.
Siento que se mueve la litera en donde estaba acostado, giro la cabeza y veo unas piernas delgadas y huesudas, pero fuertes. Gestiono el cuerpo como si quisiera sacudir algo y estiró las piernas y con las manos hice unos movimientos para sentir mi realidad nerviosa y hacerme cargo de la situación y poder ver si era sueño o realidad lo que estaba viviendo y en que nivel de conciencia me encontraba. Al girar la cabeza tropecé con el amplio ventanal que estaba en mi cabecera y pude ver que la luz de un nuevo día se asomaba a través del sucio cristal. Siento un ruido de puertas seguido del sonido poco armonioso de una trompeta que tocaba diana. Voces y ruidos se sienten  a lo largo de la gran sala, y una voz gruesa y desafinada que decía, –levantaros mari…, hijos de la gran…, arriba.
Cada vez la voz era más frenética y más fuerte el ruido de los golpes. Luego, un silencio sepulcral se imponía en la oscura y sucia sala que hacían resaltar las palabras del cabo de cuartel mientras que los militares a toda prisa se vestían y se ponían firmes.
En mi medio adormecimiento giré la cabeza y veo un hombre alto y fuerte enfurecido con un grueso cinturón en sus manos pegando fuertes golpes a los que quedaban rezagados
 –Estos golpes son en mi litera –medité–, cuando estaba para levantarme. Del golpe se movió la litera como si se fuese a desmontar, allí estaba el cabo enfurecido y con el cinto en alto a punto de dejármelo caer encima.
Le miré a la cara y pude ver en sus ojos que la rabia y resentimiento le mordían por dentro. Los ojos los tenía enrojecidos, la boca media abierta y los tendones del cuello inflamados. Cerró la boca, rechinó los dientes y escupió en el suelo con voz rota y en un desafío de cobardía me dice, –desgraciado.
Yo seguía inmóvil, haciendo mi estiramiento para coger conciencia de aquella situación en que me encontraba y me costaba asimilar. El cabo sabía que por orden del coronel estaba rebajado de todo servicio y no me tenía que sujetar a la disciplina militar. Todavía estaba aquél hombre con el cinto en alto y con rabia lo dejo caer sobre la litera que la hizo tambalear. Con la bota del pie derecho pegó un fuerte golpe en el piso de madera que lo hizo retemblar, hizo un estiramiento como si estuviera creciendo y se dio la vuelta, con una potente y autoritaria voz grito. – ¡Firmes, todos! Un taconeo desorganizado rompía el bullicio de la gran sala.
Ya era día, un sol crispado y lagañoso entraba por un ángulo de la ventana que iba a parar a mis pies que todavía seguía sentado, me recosté sobre la cabecera de la litera para meditar. Sentí una profunda tristeza al recordar la expresión de rabia de aquél hombre y tuvo un pensamiento de dulzura hacía aquél ser al pensar en la amargura que tenía que haber en su corazón lejos de los valores humanos culturales y morales, evolutivos del hombre y de su progreso.
Solamente, la razón de la fuerza fruta apoyada por las armas con unas leyes “nombradas orgánicas”, hechas a la medida del todo poderoso dictador –meditaba–, puesto para salvar al pueblo de la tiranía del conocimiento y de todos los valores humanos. ¡Cómo todo mensajero de salvación estaba en la tierra por la Divina Gracia de Dios y cubierto por el sagrado palio de la religión católica lo veneraban los hombres!
Seguía en mi meditación y sentí una profunda pena al recordar que,    unos días atrás a un soldado que estaba leyendo en un pasillo y pasó un sargento y se acercó a donde se encontraba el chico, le llamó. El muchacho se puso firmes delante del sargento y cerró el libro. Era un muchacho delgado y alto, de buenos modales, comprendí  que era culto y de ciudad. El sargento le cogió el libro de la mano y se lo tiró al suelo, se puso de puntillas para llegarle a la cara y le pegó una bofetada que le dejó una marca en la cara con el grueso anillo que llevaba –obedecer es amar–, le indicó.
Yo que había visto todo al marchar el sargento me acerqué al muchacho que había quedado atrapado por cierto estado nervioso,    – ¿Qué ha pasado?, –le pregunté.
–Estaba leyendo y no había visto al sargento que me preguntó. ¿Qué haces aquí?, –el joven con voz entrecortada me indicó.
Mientras el muchacho hablaba yo me agaché y cogí el libro, en su interior puse los papeles que al caer el libro al suelo saltaron y se esparcieron de refilón pudo ver que eran apuntes sobre psiquiatría, notas sobre la neurosis de Sigmund Freup.
–No he sentido al sargento, –indicó el muchacho ya un poco más sereno–, estaba pendiente de entrar a la enfermería para hacer el servicio y mientras aprovechaba el claustro  para estudiar.
–Yo le miré a la cara y  le pregunté, – ¿Eres médico?
–Sí, preparo una tesis doctoral sobre psiquiatría, como médico estoy destinado en la enfermería.
–Yo también he tenido algunos tropiezos con esta gente, –le indiqué para quitar importancia a aquella situación.
–Me llamo pepe, –indicó el muchacho con un gesto afable.
–Yo, Manolo, –me daba cuenta que me miraba con cierta ansiedad cambiando la expresión de su cara con una amplia sonrisa.
–A Pepe le había quedado en la cara la marca hecha con el anillo y soltaba sangre, aquello me  llamó la atención. Con aquella amplia sonrisa como si me estuviese leyendo en la mente, me dijo, –esto no es nada.
Durante algún tiempo estuvimos hablando  sobre temas diversos. Filosofía, literatura, arte, humanidades. Un calor especial iba ampliando los comentarios todos ajenos al desarrollo militar.
–Soy un admirador de las artes plásticas, escribo algo y me interesa la pintura y la poesía, –indicó
–Estaba un poco extrañado por los comentarios que me hacía Pepe, –parece como si te conociera–, le indiqué.
–Sí, claro, –me indicó Pepe esbozando una amplia sonrisa–. He estudiado medicina en tu ciudad. Conozco algo de tu obra y he estado en algunas de tus exposiciones, también tengo amigos que van contigo aquí a bellas artes.
–No lo sabía, al estar durmiendo en el cuartel  estoy limitado y voy poco, –le indiqué
–Tengo que marchar, –indicó Pepe después de mirar el reloj–, tengo que pasar consulta en la enfermería. ¡Nos veremos!
Meditando sobre lo sucedido con Pepe, me quedé adormecido apoyado sobre la cabecera de la litera. Cuando abrí los ojos pudo ver que el sol ya daba en toda la litera, que un nuevo día se presentaba y tenía muchas cosas que hacer.
En mi interior sentía  mal estar, la mirada crispada del cuartelero con el cinturón en alto me llenó de pena el corazón. Entré en un estado de tristeza y de mis ojos brotaron unas lágrimas, y pensé.           – ¡Cuanta pobreza hay en el corazón del hombre!
–Pronto, reaccioné al pensar, –este sentimentalismo no me va a llevar a ninguna parte frente a la brutalidad humana y la fuerza de las armas–, en mi reflexión comprendía que la brutalidad arrastraba a más brutalidad, abría las puertas de los resentimientos y en todo ello se imponía la ignorancia como fuerza de dominio, –para hacer frente a este proceder el camino era el conocimiento y el desarrollo de la inteligencia dentro de los valores básicos del ser, –pensaba–. Desde este momento lucharé contra toda tiranía y ya finalizado el servicio militar trabajaré intensamente en bien de la libertad y de la justicia,   –me prometí en medio de aquél ambiente de degradación humana en que me encontraba.
Sabía que había surgido un movimiento de masas a raíz de la segunda guerra mundial en cuyas filas estaban involucrados intelectuales y artistas. Era como una nueva línea de pensamiento social con prioridad de los derechos humanos en una base común para todos los hombres, sin clases, creencia ni razas.
Me daba cuenta que tenía los ojos cargados y en el cuello se me hacía como un nudo que me impedía respirar con normalidad. Me levanté de aquél camastro –donde todavía estaba sentado– recogí algunas cosas y me marché.
Atravesé la gran sala llena de literas, bajé las escaleras de piedra que me llevaron al patio, allí los soldados con la marmita en la mano hacían cola para recoger el desayuno. Los cocineros con unos cucharones de hierro los metían en unas cacerolas grandes negras y sucias, llenaban el cazo y echaban el contenido en la marmita del soldado a la vez decían, –si sobra se puede repetir.
Al pasar por allí sentí una sensación de mal estar, de repugnancia. Ya llevaba tiempo que no desayunaba de aquello que le llamaban comida. Era agua, pan duro mezclado con las sobras de la comida de la noche anterior. Recordaba con  asco el día que me había salido una cucaracha en aquello que le llamaban sopa y desde  aquél día no volví a desayunar con la tropa en el cuartel.
Di unos pasos más y me paré enfrente del soldado de piedra que había hecho mi maestro, un monumento de grandes dimensiones, encima del pedestal un soldado en postura de descanso, fui bajando la vista y en el pedestal vi un escudo con el yugo  y las flechas. Más abajo, unas letras doradas, “Todo por la Patria y Dios”